Contactos y leads
Cada prospecto llega con su historia, fuente y responsable. Tu equipo sabe a quién escribirle, qué se conversó antes y qué información necesita para hacer una propuesta relevante. Así, un lead deja de ser un nombre suelto en una hoja de cálculo y se convierte en una oportunidad con contexto.
Pipeline y cotizaciones
Convierte la lista de “pendientes” en un tablero claro: qué se cotizó, cuánto vale y cuál es el siguiente paso para cerrar. El equipo puede priorizar las oportunidades que necesitan atención hoy y la dirección puede ver el valor real que hay en juego, sin perseguir actualizaciones por chat.
Cobros conectados
Cuando el cliente dice sí, no lo mandes a otra herramienta. Genera el link de Wompi o BOLD desde el mismo negocio, compártelo por el canal que ya usas y sigue el pago sin perder el hilo. El objetivo es acortar la distancia entre una cotización aceptada y el dinero confirmado.
Contexto completo
Correo, tareas, documentos y actividad viven juntos en la ficha del cliente. Cualquier persona del equipo puede retomar una conversación sin pedir un resumen ni buscar en cinco aplicaciones. Eso reduce el trabajo administrativo y deja más tiempo para vender, entregar y cuidar la relación.